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Ilustración a cuerpo completo de una atleta ascendiendo una cuerda sin usar las piernas, con un banda lima en la frente.
HELEN 8:04

🇪🇸 España · Élite

Carmen Romero

Escalada de cuerda legless · Valencia

Carmen Romero no escaló nunca una cuerda antes de los veintitrés años. Cuando empezó, tardaba cuarenta segundos en subir los cinco metros, y usaba piernas. Tres años después, hace seis escaladas seguidas sin piernas — legless — y pasa a la siguiente estación con los antebrazos aún utilizables.

Es la atleta que define el punto alto de la escena valenciana. Entrena en CrossFit Russafa bajo la programación de Andrés Velasco, combina cuatro sesiones semanales de gimnasia de agarre con dos de haltérofilia y una de trabajo aeróbico largo. No es la más fuerte de la liga peninsular, pero en cualquier prueba con cuerda, barras altas o movilidad de hombro, entra directamente al podio.

Ganó la Barcelona Sprint Series 2025 — un evento de cuatro pruebas pegadas en cuarenta minutos — con una estrategia de ritmo que su entrenador describe, sin ironía, como “aburrida”. Carmen prefiere otra palabra: “ordenada”.

El bloque de agarre que sigue a diario es una de las rutinas más específicas de la escena valenciana. Diez minutos de “dead hangs” acumulados — habitualmente cuatro series de dos minutos y medio, con descansos iguales —, tres series de farmer carries con kettlebells pesadas, y un trabajo rotativo semanal que alterna entre falanges, antebrazo y cadena escapular. “La cuerda no la entrenas en la cuerda. La entrenas colgada de una barra sin hacer nada, durante bastante más tiempo del que te crees que aguantas.”

Fuera del box, Carmen es profesora de educación secundaria en un instituto de la zona norte de la ciudad. Dos clases de biología y tres de educación física, todas por la mañana. El horario escolar le permite entrenar a las cinco de la tarde con luz natural — un detalle que, según ella, marca diferencia en series largas. “El rendimiento bajo luz fluorescente pura se siente distinto. Yo lo noto. Puede ser autosugestión.”

Para el bloque 2026 su objetivo es un podio individual en el Iberian Throwdown. Ha rechazado dos invitaciones a competir como equipo — CrossFit Russafa registra cada año un team en el formato de cuatro — porque prefiere concentrar recursos en el carril individual. “Quitarle a los equipos no me parece bien. Pero si me divido, no voy a estar donde quiero estar en junio.”

La cuerda no es fuerza. Es rabia bien colocada: pierna cerrada, tirón corto, y volver a pensar en la siguiente.