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Ilustración a cuerpo completo de una atleta en el instante de recibir el arranque, con un disco rodeado de un collarín lima.
FRAN 2:14

🇪🇸 España · Élite

Marta Gámez

Arranque (snatch) · Alcorcón, Madrid

Marta Gámez entró a un box por primera vez en 2016, un año después de dejar la gimnasia rítmica por una lesión crónica de tobillo. Llegó buscando ejercicio y terminó compitiendo. Nueve años después, entrena seis veces por semana en CrossFit Atocha con un programa individual que combina haltérofilia clásica, gimnasia y una base aeróbica construida sobre la bicicleta de asalto.

Su firma es el arranque. Pocas atletas de su categoría sostienen la técnica a altas repeticiones sin perder la tercera tirada, y pocas son capaces de sacar un 82 kilos el lunes y repetir 65 kilos por diez al viernes. En 2024 ganó la Madrid Open Qualifier sin que nadie la tuviera en la quiniela; desde entonces aparece sistemáticamente en el Top-10 peninsular.

Fuera del box, Marta trabaja a tiempo parcial como fisioterapeuta y asesora a dos gimnasios madrileños sobre movilidad escapular. Su último test de Fran — 2:14 en un martes cualquiera, sin calentamiento ceremonial — sigue siendo, según su entrenador, una marca que ella misma considera “mejorable”.

El bloque semanal que firma con Héctor Blázquez divide el trabajo en tres franjas. Lunes, miércoles y viernes entra a las siete de la mañana para haltero pesado — arranques y clean & jerks por encima del 85% durante cuarenta y cinco minutos, con descansos largos. Martes y jueves son tardes de metcon, habitualmente entre los doce y los quince minutos, con la prueba dominante del bloque — una combinación específica de rowing, barra alta y burpees — repetida cada cuatro semanas como test de progresión. Sábado es sesión corta: veinte minutos de gimnasia estricta, anillas bajas, y un AMRAP corto de prueba.

Su formación en fisioterapia aparece en detalles. La cámara de su móvil, enseñada de paso durante la conversación, contiene decenas de vídeos en cámara lenta de sus propias sentadillas, tomados desde un trípode colocado a cincuenta centímetros del suelo. Los revisa de noche. “Desde el ángulo bajo se ve si la rodilla se cae hacia dentro en la fase de recepción. Desde arriba no se aprecia. Y si la rodilla se cae, la cadera lo paga al día siguiente.”

Para la temporada 2026 la apuesta es explícita: Top-200 mundial en el Open, plaza directa al European Semifinal, y — si todo se sostiene — un primer año de preparación específica para la categoría internacional. Entre febrero y abril entrena en volumen alto, reduce volumen en mayo para llegar fresca a los clasificatorios regionales, y el Iberian Throwdown de junio es su objetivo intermedio. “No me veo haciendo el recorrido entero en un año. Sí me veo intentándolo.”

Lo técnico se entrena en silencio. Los PR, los grabo para enseñárselos a mi entrenador, no para enseñárselos a nadie más.