🇲🇽 México · Élite
Natalia Medina
Clean & jerk · Ciudad de México
Natalia Medina fue levantadora olímpica antes de que el CrossFit existiera en México como categoría de competencia. Representó al estado de México en el campeonato nacional juvenil de halterofilia en 2012 y 2013, compitió en la categoría 63 kg, y dejó el deporte por una lesión de rodilla en 2014.
Volvió a levantar en 2019, esta vez en CrossFit Condesa, y la reconstrucción se hizo desde el suelo: movilidad de tobillo primero, press de hombro sin barra después, y solo al cabo de nueve meses una sentadilla trasera con carga. En 2023 entró por primera vez al podio del CDMX Open. En 2025 ganó el National Throwdown en la última prueba: un AMRAP de doce minutos con clean & jerks a 60 kilos y 30 burpees, donde Natalia mantuvo 18 clean & jerks sin soltar la barra mientras el resto del heat iba de a uno.
Entrena bajo la programación de Darío Reyes, quien la llevaba ya en su etapa olímpica. Su padre era médico deportivo y murió en 2021; Natalia dice que el podio del 2025 era para él. Es una de las atletas más mencionadas en las quinielas para el CrossFit Games Semifinal de Latinoamérica 2026.
La relación con Darío Reyes es la base técnica de toda su carrera. Se conocieron en 2011, cuando Natalia tenía dieciséis años, y Darío firmaba la programación del club olímpico de Toluca. Reyes no quiso seguir entrenándola cuando ella volvió al deporte después de la lesión de 2014; le dijo que su enfoque seguía siendo puramente halterófilo. En 2019, después de seis meses en CrossFit Condesa, Natalia volvió a contactarlo con una propuesta: que diseñara el bloque de haltero, y el resto se lo diseñara ella. Darío aceptó. La combinación funciona. “Yo le firmo el programa del segundo tirón. Ella me firma el programa de burpees. Ninguno de los dos cruza la frontera.”
Su rutina diaria refleja esa división clara. Mañanas — típicamente 9 a 11 — son haltero: arranques por encima del 80%, clean & jerks con descansos largos, y trabajo accesorio de rotación externa de hombro que su padre le había prescrito a los dieciocho años. Tardes — 17 a 19 — son metcon, gimnasia y conditioning. Los sábados, dos horas y media sin interrupciones en el box, con tres pruebas encadenadas simulando una competición corta.
Para 2026 el calendario es concreto: Wodapalooza en enero, Copa Aztecas en marzo, y el Semifinal Latinoamérica en mayo. No se plantea todavía el Top-5 continental — “eso es un año más de trabajo, dos si soy honesta con el volumen que llevo” — pero el Top-15 lo considera alcanzable. Su nombre aparece con frecuencia en las predicciones informales de la escena mexicana; ella prefiere no mirarlas. “Me distraen. Yo ya sé qué pienso. Lo que piensan los demás lo sabré en mayo.”
“El segundo tirón es mental. Si dudás, se va adelante. Si empujás, se va al hombro.