Saltar al contenido
Ilustración a cuerpo completo de un atleta caminando en handstand con calcetines rayados en lima.
FRAN 2:03

🇪🇸 España · Élite

Pau Moreno

Handstand walk · Bilbao

Pau Moreno aprendió a caminar en handstand en un gimnasio de gimnasia artística de Sestao cuando tenía nueve años. Dejó la gimnasia a los dieciséis por altura — le habían dicho que no pasaría del nivel nacional — y encontró el CrossFit a los veinticinco después de una temporada larga como monitor de escalada.

La mezcla explica su perfil. Pau es uno de los pocos atletas masculinos ibéricos capaces de encadenar handstand walk de noventa metros sin apoyar el pie, y de hacerlo después de una pieza de halterofilia pesada. En el Iberian Throwdown 2025 perdió la final por cuarenta y un segundos en una prueba que penalizaba cualquier caída del handstand con diez burpees.

Entrena en Bilbao Performance, un box que abrió en 2020 y que programa sesiones específicas de gimnasia invertida dos veces por semana. Fuera del box, Pau da clases de educación física en un instituto de Getxo. Su Fran — 2:03, hecho un miércoles sin público ni cámara — es, por ahora, la mejor marca masculina registrada en el País Vasco.

El trabajo con Maite Zubizarreta empezó como una clase general de gimnasia y terminó como una programación individual. Dos sesiones semanales, cada una de cuarenta y cinco minutos, divididas en progresión isométrica, trabajo dinámico sobre apoyos, y una pieza final larga — típicamente un handstand walk acumulado de cien a ciento cincuenta metros, fragmentado en segmentos de diez. El pino a pared, que otros atletas usan como activación, para Pau es trabajo de fuerza: presses estrictos en pino con pies apoyados, tres series de ocho, dos veces por semana.

Sus clases en el instituto de Getxo funcionan como recordatorio. “Enseñar volteretas a adolescentes de trece años te reajusta la escala. Lo que me parece rutinario a mí, para ellos es pánico; lo que a ellos les parece intuitivo, para mí es una serie de correcciones técnicas. Ambos tenemos razón.” Rechaza, eso sí, entrenar a adolescentes en CrossFit específico — “a los dieciséis tienes que correr, saltar, trepar, y no tocar una barra con disco”.

El objetivo declarado para 2026 es terminar por primera vez entre los cinco primeros del Iberian Throwdown individual masculino, y clasificar al European Semifinal Top-60. Sabe que un punto técnico — el bloqueo superior del jerk bajo fatiga — sigue siendo inestable y trabaja en él específicamente con Asier Larrañaga dos martes al mes. “Si fallo en el Iberian, va a ser por un jerk. Estoy intentando que ya no lo sea.”

El handstand walk no es equilibrio. Es compromiso — una vez estás arriba, solo queda seguir.