· Perfil
Marta Gámez no graba sus PR. Entrena
Perfil de la atleta madrileña que ganó el Madrid Open Qualifier 2024 sin que nadie la tuviera en la quiniela, y que desde entonces aparece en silencio en la zona alta del ranking peninsular.
El primer encuentro con Marta Gámez se parece poco a una entrevista con una atleta que lleva un año apareciendo en el podio. Llega al café con diez minutos de retraso, pide un descafeinado, y antes de preguntar nada deja el móvil boca abajo sobre la mesa. “Por si me llaman del ambulatorio, perdón.”
Marta es fisioterapeuta a tiempo parcial. Reparte las mañanas entre un ambulatorio privado del sur de Madrid y dos gimnasios donde trabaja como asesora de movilidad escapular. Las tardes — cinco días a la semana — son para CrossFit Atocha.
· El punto de partida
Empezó en 2016. Lo dice sin drama: “Dejé la gimnasia rítmica por el tobillo. Necesitaba moverme sin saltos”. Llegó al box por recomendación de una amiga y tardó un año en considerarse competitiva. “La primera vez que hice Fran fue en cuatro minutos diecisiete. Lloré en el vestuario. Pensé que se me había olvidado entrenar.”
Su entrenador, Héctor Blázquez, lo cuenta desde el otro lado: “La primera vez que vi a Marta en un open qualifier, en 2022, pensé que era la atleta más ordenada que había visto ese año. Todo lo que hacía, lo hacía técnicamente correcto. El problema era que lo hacía lento. Le faltaba intensidad, no técnica.”
· Lo que cambió en 2024
“Me cansé de ser la atleta cautelosa. Quise probar qué pasaba si entraba a la prueba sin pensar en el ritmo.” Lo que pasó fue que ganó el Madrid Open Qualifier. Lo cuenta con un cierto recelo — “tampoco fue una prueba técnicamente complicada, eran tres metcons con mucha respiración” — y añade: “Al cabo de dos semanas me estaba costando dormir. La victoria me dejó peor que una derrota. Tenía miedo a que la gente esperara que lo repitiera.”
En la Iberian Throwdown 2024, tres meses después, quedó cuarta. No lo celebró. “Fue mejor. Volví a la rutina.” Su Fran de 2:14 lo hizo ese año, un martes cualquiera, sin público y sin cámara. “Héctor me preguntó si quería grabarlo. Le dije que no. La marca está escrita en el cuaderno del box. Me vale.”
· La rutina
Seis sesiones por semana: tres de haltero, dos metcons, y una de gimnasia técnica. Movilidad escapular todos los días, diez minutos, sin excepciones — “por deformación profesional, es lo primero que miro en cualquier atleta”. Dos días de descanso completo, habitualmente martes y domingo.
“No tengo redes sociales de atleta. Tengo un Instagram personal con tres fotos, y mi entrenador lleva la cuenta del box. Lo importante de competir no es que te miren. Lo importante es que salgas mejor de la prueba que de la anterior.”
· Qué queda
El próximo objetivo es clasificarse para el European Semifinal. Marta no lo dice abiertamente — “prefiero no anunciarlo, por si no pasa” —, pero el cuaderno del box lo tiene anotado en la primera página del bloque de febrero: “Open 26. Top-200 mundial.” Es una marca dura, y es el único número escrito en letra mayúscula.
Se termina el café. Paga los suyos, recoge el móvil — sin abrirlo —, y antes de marcharse responde a la única pregunta que no hemos llegado a hacerle: “Me gusta competir. Pero lo que me gusta de verdad es no fallar. Una sentadilla bien ejecutada es mejor que un PR dudoso. Si tengo que elegir, elijo la técnica.”